La Hacienda Kuskovo

La villa Kuskovo construida en 1770 pertenecía a los condes Sheremetiev y es una típica residencia de gala de aristocracia rusa del siglo XVIII. La residencia fue construida especialmente para las recepciones de gala y hasta ahora conserva su aspecto festivo. Actualmente en el palacio se ubica el Museo estatal de cerámica con sus riquísimas colecciones de porcelana, loza, mayólica, cristal de diversos épocas y pueblos — desde los tiempos antiguos hasta nuestros días. 

El conjunto arquitectónico de la villa contiene palacio, iglesia y el campanario, mansión italiana con gruta, invernaderos, pabellón Hermitage y casita holandesa.

Los interiores del palacio están adornados con molduras, talla en madera, arañas de cristal, tapicería y gobelinos de Damasko, esculturas de mármol blanco, artículos de bronce y porcelana, cuadros y grabados de conocidos pintores rusos y extranjeros. El Palacio es famoso por su colección del arte ruso del siglo XVIII y colección de cerámica. Es magnífica la sala blanca de bailes con grandes ventanas y espejos que reflejan la exuberante vegetación del parque, adyacente al palacio, con sus árboles podados, parterres, esculturas y variadas obras arquitectónicas. 

Del lado izquierdo del palacio se halla la casita holandesa, construida en 1749, que se destinaba a la colección de lienzos de maestros holandeses y flamencos. Las paredes de sus habitaciones están revestidas con azulejos. Cerca de ahí se encuentra el Hermitage que se utilizaba para recepciones no oficiales. En el interior del edificio se han conservado los frescos de la pintura mural. Junto al estanque sobre el fondo de la vegetación se levanta una gruta fantástica concebida como un reino submarino. Las conchas que la adornan habían sido traídas del mar Adriático.